La vida y pasión de Jesucristo
















Título Original
: La vie et la passion de Jésus Christ

Director: Ferdinand Zecca y Lucien Nonguet

Año: 1902-07

País: Francia



Esta película fue la primera gran película sobre Jesuscristo. Una superproducción muy importante en su época con una duración de 44 minutos, cuando la media de los filmes de la época estaba en unos diez minutos. La película fue un rotundo éxito. Rotundo a todos los niveles.

Desde el punto de vista comercial, el film causó una fuerte impresión en el público y se mantuvo en los cines durante años.
Desde el punto de vista religioso de la iglesia católica fue un instrumento muy valioso y es que la película fue usada durante décadas para evagelizar en África y Asia. De este modo se puede decir que contribuyó decisivamente a difundir, si no a elaborar en buena parte, la iconografía popular moderna sobre la vida y muerte de Jesús.

Con guión y dirección del propio Zecca, con fotografía de Segundo de Chomón y producido por la casa Pathé, en 1902 se estrenó una primera versión titulada "La Passion de Notre-Seigneur Jésus Christ": un film de 15 minutos con 18 escenas relacionadas con la muerte de Cristo.

El éxito fue total y esto animó a la casa Pathé a colorear la película, fotograma a fotograma, con una técnica inventada por la casa Pathé. Trabajo arduo para la época que duró alrededor de un año. Al estrenarse de nuevo en 1903, esta vez coloreado, el éxito del filme fue de nuevo incuestionable. Esto hizo que Ferdinand Zecca escribiera un guión más amplio que abarcaba la vida entera de Jesús, y entre 1903 y 1904 añadió otras 10 escenas que incorporó a las 18 iniciales.

En 1905 fue estrenada una nueva versión extendida de 28 cuadros dividida en cuatro capítulos: Infancia, Vida pública, Pasión y Muerte de Cristo.

En 1906 un colaborador de Zecca, Lucien Nonguet, añadió las tres escenas finales: Resurrección, Sepulcro vacío, Ascensión.

Finalmente en 1907 se estrenó la versión definitiva: 31 cuadros con una duración de 44 minutos, algo inaudito para la época.




Es una película interesante aunque quizás no destaque por ser sobresaliente o incluso entretenida más de cien años después de ser estrenada. Y sin embargo podemos aprovechar ese handicap del futuro, que es nuestro presente, para mirar con humor al pasado, al reciente pasado que reinventó en la cinematografía y, en concreto en esta película, una historia que tradicionalmente, durante siglos, había sido conocida a través de las palabras y la pintura. Y es por ello que al observar ese primer intento de plasmar con una superproducción la historia de Jesucristo, la teatralidad es manifiesta, con una hilera de estampas inspiradas en cuadros de Gustave Doré.

Me permito llamar la antención sobre cómo es el nacimiento de Jesús en esta película. No sin cierta ironía, hay cosas que apenas han sido represantadas ni representantes en la iconografía básica del nacimiento de Cristo: el parto.