El lenguaje cinematográfico

En la segunda década del siglo XX, en Europa se empiezan a realizar películas más largas y de mejor producción. En Francia las adaptaciones de obras de Victor Hugo y Emile Zola sirvieron de base y éxito para diversas producciones.

Por su parte, los italianos crearán un género,  Peplum (si bien el término no será acuñado hasta principios de los años sesenta) un modo de hacer que afectará a las industrias cinematográficas de todo el mundo. Un ejemplo de Peplum es Quo Vadis? (1913), de Enrico Guazzoni, de más de dos horas de duración. Cabiria (1914), de Giovanni Pastrone, se convirtió en uno de los grandes hitos cinematográficos de la historia del cine por su tratamiento del guión, de los personajes, del espacio, de la iluminación y de la escenografía.

Los pasos que se están dando en la configuración del lenguaje cinematográfico son muy importantes: se cambia la cámara de lugar,  se buscan nuevos ángulos desde los que contar la historia, manteniendo la continuidad de acción ( y en la que también han de ser funcionales los rótulos que se intercalan para recoger el diálogo de los actores). Y en definitiva, se construyen  situaciónes a partir del plano-contraplano.

El paso másimportante hacia la consolidación de este nuevo lenguaje lo dio el director estadounidense David W. Griffith, quien tuvo el talento de recoger todas las aportaciones habidas hasta mediados de la década de los años diez, en dos películas que han pasado a la Historia del cine como las más emblemáticas de los inicios del cine: El nacimiento de una nación (1915) e Intolerancia (1916).




Griffith divide la película en secuencias, muestra acciones en paralelo, cambia el emplazamiento y el ángulo de la cámara, varía los planos, usa el flash-back o narración de un hecho ya pasado.

Pero, sobre todo, Griffith asume que el montaje es el instrumento expresivo más importante con que contaba el cine, y que no serve sólo para ordenar secuencias y planos, sino también para emocionar al espectador.


A partir de estos años, directores como Cecil B. De Mille, Charles Chaplin, Louis Feuillade y otros muchos, van profundizando en el lenguaje cinematográfico, escribiendo una gramática de recursos expresivos que el espectador asumirá y llegará a conocer a través de las películas.